miércoles, 30 de septiembre de 2015

EN LA BÚSQUEDA DE LA INTERIORIDAD: LA INTELIGENCIA INTRAPERSONAL, por José Herrador.



La inteligencia es un fonema que tiene su origen más remoto en el latín inteligere, una palabra compuesta por otros dos vocablos: intus (“entre”) y legere (“escoger”). El término, por lo tanto, está relacionado con quien sabe escoger o seleccionar las mejores opciones para solucionar un problema.

¿Qué es la inteligencia según el psicólogo Howard Gardner?Para Howard Gardner la inteligencia es la capacidad desarrollable de aprender  y no sólo «la capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas».
La inteligencia no sólo se reduce a lo académico sino que es una combinación de todas las inteligencias(Gardner habla en su teoría de ocho y posteriormente añadió la inteligencia existencial). Ser hábil en el deporte o en las relaciones humanas implica unas capacidades que, por desgracia, no están seriamente contempladas en los programas de formación académica, por ejemplo.



¿Por qué hoy formar y ayudar en la búsqueda de  la Interioridad? Si la pregunta la referimos a un “porqué” general diría que porque occidente se ha olvidado de la atención a lo interior lo cual nos ha llevado como sociedad, a un modelo de vida superficial, alejada en gran medida de la sabiduría profunda y de las claves de la verdadera humanidad. La actual crisis económica generalizada es la expresión  de los grandes fallos de fondo del sistema neoliberal que transforma a la persona y a las sociedades en “hormigueros hedonistas y materialistas del consumo despiadado”. Somos como hormiguitas obsesionadas por tener y tener cada día más y mejor, de lo que ya nos advirtió E. Fromm en su libro “Tener o Ser”.
 Ello nos lleva a vivir el trabajo casi exclusivamente como fuente de remuneración económica sin contemplar apenas su carácter de “dignificador” de la vida humana cuando ese trabajo se vive como aportación a la mejora personal y del conjunto de la sociedad. El neoliberalismo nos ha transformado en seres individualistas y volcados enormemente hacia lo exterior. El silencio, la calma y la serenidad no son precisamente los frutos de nuestro modo de vida y, sin embargo, son imprescindibles para la construcción del Ser.
Inteligencia Intrapersonal  corresponde a una de las inteligencias del modelo propuesto por Howard Gardner en la teoría de las inteligencias múltiples. La define como la capacidad para formarse un modelo ajustado, verídico de uno mismo y ser capaz de usarlo para desenvolverse en la vida, conocerse mediante un auto-análisis, tener imagen precisa, conciencia de los estados de ánimo interiores, emociones, necesidades, intenciones, motivaciones, deseos y capacidad  para la autodisciplina, auto comprensión y autoestima. Este tipo de inteligencia es funcional para cualquier área de nuestra vida, ya que nos ayuda poniendo nombre a nuestras emociones recurrir a ellas como medio de interpretar y orientar la propia conducta. En este caso la inteligencia intrapersonal está asociada al acceso a la propia vida emocional. Por eso está muy relacionada con la inteligencia emocional formulada por Daniel Goleman.
Auto comprensión,  es la palabra clave cuando hablamos de inteligencia intrapersonal, aquella que se refiere a la facultad de la persona para conocerse a sí misma y dominar sus sentimientos y emociones en cualquier terreno de la vida diaria.
Las personas que poseen una inteligencia intrapersonal notable, poseen modelos viables y eficaces por sí mismos. Pero al ser esta forma de inteligencia la más privada de todas, requiere otras formas expresivas para que pueda ser observada en funcionamiento.


La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás, la intrapersonal permite comprenderse mejor y trabajar con uno mismo. En el sentido individual  es posible hallar una mezcla de componentes intrapersonales e interpersonales. El sentido de uno mismo es una de las más notables invenciones humanas: simboliza toda la información posible respecto a una persona y qué es. Se trata de una invención que todos los individuos construyen para sí mismos.
Las competencias implicadas son: capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales y controlar las emociones y el pensamiento propio.
Las habilidades relacionadas con dichas competencias son entre otras: meditar, exhibir disciplina personal, conservar la compostura e independencia personal y dar lo mejor de sí mismo. 
Algunas prácticas a título de ejemplo que estimulan y desarrollan la inteligencia intrapersonal podrían ser las siguientes: Elaboración de diarios o escritura de textos, ejercicios de meditación, establecimiento de objetivos personales a corto, mediano y largo plazo, actitud reflexiva permanente, capacidad autocrítica y autoevaluación. Como podéis observar muchas de estas prácticas están en la esencia y  en el ejercicio del rol de consultor de DO. Las organizaciones no son nada sin sus personas. También aquéllas tienen su propia interioridad.

martes, 1 de septiembre de 2015

LOS MOMENTOS CLAVE EN LA GESTIÓN DE PERSONAS, Por Eduardo Escobés Rodríguez.

Aquí una nueva aportación de Eduardo Escobés (coach, consultor y formador) en la revista "La Prensa Gráfica" donde colabora tratando temas de Desarrollo Organizacional. 


domingo, 26 de julio de 2015

SOBRE SANTA TERESA, por José Herrador.



Libro de las fundaciones. Santa Teresa de Jesús. 1505-2015 V Centenario de Santa Teresa. Edit. Patmos.

Estoy leyendo esta obra de Santa Teresa como preparación a la jornada que hemos pensado Nines y yo sobre Inteligencia Espiritual. La  pensamos celebrar en Octubre (aniversario de la muerte de la Santa), os avisaremos de la fecha a la vuelta de las vacaciones de verano. 


A Santa Teresa, figura revolucionaria y dinamizadora de grandes cambios en su entorno social,  la utilizaremos como referencia extraordinaria de esta competencia intelectiva. Nos hemos dividido el trabajo. Ella va a exponer la competencia desde la realidad vivida por la Santa y yo me ocuparé especialmente del concepto de la competencia como capacidad imprescindible para un consultor de DO. Si los demás os empapáis un poco de la vida de la Santa, como de la competencia seguro que el acto será de mucho provecho para todos.

Del libro, en el prólogo y en la solapa de esta última edición, se dice,  que quizá es el de mayor atractivo humano escrito por la Santa.  Su “Vida” el de mayor interés para conocer su persona y las “Moradasel de mayor profundidad teológica y psicológica

El Padre Jerónimo Ripalda, jesuita, que recelaba en principio de la Santa hasta que la escuchó,  le encarga que escriba la historia de sus experiencias.  En Las Fundaciones podemos contemplar a la autora recorriendo largos caminos, a pesar de sus enfermedades y de sus años, esforzándose en cumplir la voluntad de Dios entre abundantes tribulaciones. De ahí el apelativo de la Santa andariega. Fundará monasterios en Ávila, Medina del Campo, Valladolid, Toledo, Pastrana y Salamanca, y un convento de frailes en Duruelo. Poco después en Segovia, Sevilla, Caravaca, etc.-. En vísperas de su muerte seguirá con su empeño en Villanueva de la Jara, Palencia, Soria y Burgos. Sin embargo raras veces cuenta de propósito las dificultades de sus viajes. Y lo razona diciendo: No pongo en estas fundaciones los grandes trabajos de los caminos, con fríos, con soles, con nieves, que venía una vez no cesarnos en todo el día de nevar; otras, con hartos males y calenturas, porque –gloria a Dios- de ordinario es tener yo poca salud, sino que veía claro que nuestro Señor me daba esfuerzo.
En una entrevista que se le hizo a Rafael Álvarez “El Brujo”, actor y director de teatro, poco antes de presentar en “Olmedo Clásico” la obra “Teresa y el sol por dentro” en la que reivindica la armonía entre el universo exterior y el interior del ser humano, afirma que el feminismo radical hoy es menos progresista que el de Santa Teresa.


Para Rafael Álvarez no ha sido difícil establecer conexiones entre las diferentes obras de la Santa. Aparecen por sí solas, se van ordenando. Es una forma de pensar holística. Para ella el mundo era de una belleza sin igual, tanto que en un momento llega a decir: Sentí que todo era nada, y me pareció estar en verdad delante de la verdad.

Teatro Corsario representa la obra “Teresa, miserere gozoso” de Luis Miguel García. Éste  explica lo que significó la Santa para el mundo de entonces y el de hoy diciendo: “En aquella sociedad, que una mujer escribiera era, de por sí, una audacia. Teresa de Jesús aparece en constante refriega contra los ortodoxos (Inquisición, confesores, letrados...) y se opone al concepto de honra como un sistema que ahoga a los excluidos (mujeres, conversos, labriegos, pobres...). En Teresa, corporeidad y afectividad van unidas: «Oscura fe que abrasa con su luz la oscura carne». Tras una terrible enfermedad que la lleva a las puertas de la muerte, y de la cual regresa, comienza la representación como un renacimiento, andando a gatas”.

Creo que es un modelo para todos nosotros, que desde la misión que nos hemos dado como Asociación DHO, nos marca un camino para conseguir influir en nuestro entorno a fin de que los valores propuestos se impongan en esta sociedad hedonista.

miércoles, 15 de julio de 2015

"LAUDATO SI" Y EL DO, Por José Herrador Alonso



Me sorprendió gratamente la publicación de esta encíclica por parte del Papa Francisco. La he leído con avidez encontrando en ella cantidad de reflexiones que enmarcan nuestra actividad de consultores de DO. Es un documento clave para tomar conciencia de los graves problemas que tenemos en la “casa común”, como gusta  llamar Francisco a lo largo del documento a nuestro planeta.



El desafío urgente de proteger “nuestra casa común” incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos los profesionales del DO que las cosas pueden cambiar para bien.

 A pesar de los esfuerzos del  movimiento ecológico mundial muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no sólo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de actitud ya negando el problema o la indiferencia (“después de mí el diluvio”). Necesitamos una solidaridad universal nueva.
Al cambio permanentemente acelerado de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de ritmos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman «rapidación». Nunca en nuestra jerga habíamos usado este término. He buscado en internet y lo definen como el nuevo fenómeno que socialmente nos enreda a casi todos en nuestra sociedad del bienestar, y que consiste en dar a nuestros quehaceres cotidianos un ritmo desorbitado. Todo hay que hacerlo rápidamente, porque hemos hecho realidad eso de que "el tiempo es oro", es decir, que el tiempo es solo para ganar y así poder consumir. Nos domina lo que desde el Análisis Transaccional se definió como mini guiones de vida, uno de los cuales es “trata y trata” “y no disfrutes”.

 Si bien el cambio es parte de la dinámica de los sistemas complejos, la velocidad que las acciones humanas le imponen hoy contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica. A esto se suma el problema de que los objetivos de ese cambio veloz y constante no necesariamente se orientan al bien común y a un desarrollo humano, sostenible e integral. El cambio es algo deseable, pero se vuelve preocupante cuando se convierte en deterioro del mundo y de la calidad de vida de gran parte de la humanidad. 

El Papa se detiene a lo largo de la encíclica en relacionar las diferentes variables que afectan a nuestro entorno planetario. Ejemplo de algunas de ellas son:

Contaminación, basura, cultura del descarte, deforestación y su efecto en el cambio climático que afectan a la salud de las personas y especialmente la sufren los más pobres. Insiste Francisco que el clima es un bien común de esta casa común. Es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales de la vida humana, que los países con más recursos tratan de enmascarar los síntomas reduciendo algunos impactos negativos del cambio climático.

Enfatiza también el problema del agua (mala calidad en perjuicio de las sociedades pobres), así como el abusivo consumo de los recursos naturales por parte de los países desarrollados donde “el hábito de tirar alcanza niveles insoportables” sin atender el problema de la pobreza. En la encíclica se percibe con facilidad la preocupación por las clases humildes, por los pobres y cómo éstos son las víctimas del modelo económico vigente.

Critica con fuerza las prácticas depredadoras de los recursos de la tierra como océanos, selvas y bosques donde habitan especies en grave peligro de extinción y la consiguiente pérdida de la biodiversidad.

Especial consideración presta al deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social como consecuencia del actual modelo de desarrollo económico-social. La deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control, pero no ocurre lo mismo con la deuda ecológica. De diversas maneras, los pueblos en vías de desarrollo, donde se encuentran las más importantes reservas de la biosfera, siguen alimentando el desarrollo de los países más ricos a costa de su presente y de su futuro.
  
Cita los efectos de la digitalización (la última revolución), las nuevas tecnologías en la exclusión social, la inequidad en la disponibilidad de energía y otros servicios, el narcotráfico creciente y la pérdida de identidad. 

Nos advierte que no suele haber conciencia clara de los problemas que afectan particularmente a los excluidos. Ellos son la mayor parte del planeta, miles de millones de personas y la verdadera sabiduría es producto de la reflexión, del diálogo y del encuentro generoso entre las personas; no se consigue con una mera acumulación de datos que termina saturando y obnubilando, en una especie de contaminación mental.
Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteamiento ecológico se convierte siempre en un planteamiento social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente y escuchar tanto  clamor, en el cual nos incluimos los profesionales del DO pregonando valores sustantivos y universales.

A la vista de lo expuesto Francisco clama diciendo: “Estas situaciones provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo.

Hoy creyentes y no creyentes estamos de acuerdo en que la tierra es esencialmente una herencia común, cuyos frutos deben beneficiar a todos”.

De la prensa reciente tomo esta noticia: Después de la encíclica del papa Francisco, y del reciente contundente compromiso de China, 36 premios Nobel han expresado públicamente hoy su preocupación sobre las consecuencias del cambio climático, y han pedido a los líderes de todo el mundo actuar para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. En una declaración firmada en la isla de Mainau, en el lago de Constanza (sur de Alemania), los galardonados con el máximo reconocimiento a la carrera científica recuerdan que hace 60 años en la misma isla se firmó una análoga declaración contra el uso de las armas nucleares, más conocida como Declaración de Mainau. Entonces fueron 18 los laureados que la redactaron –entre ellos los físicos Werner Heisenberg, Otto Hahn y Max Born– a los que se añadieron más tarde otros 52 premios Nobel.

Creemos que nuestro mundo afronta hoy,” escriben en su declaración de hoy, “otra amenaza de una magnitud comparable [a la de hace 60 años]”. Según los científicos más reputados del planeta, el cambio climático es una realidad que pone en peligro el bienestar de la humanidad entera.

A la vista de los análisis presentados los profesionales del DO debemos hacernos preguntas que orienten nuestras acciones de consultoría para ayudar al cambio que necesitan nuestros entornos diferentes, ya sean ambientales, sociales y políticos:


¿El medioambiente debe ser objeto de nuestro estudio e intervención?

¿Cómo podemos trabajar por el DO con un entorno putrefacto?

¿Con el actual enfoque de DO ayudamos a resolver estos problemas?

¿Con los procesos de consultoría que afrontamos en las organizaciones contribuimos a este cambio positivo que nos demanda la sociedad?

¿Qué otros cambios y enfoques son necesarios para enriquecer las categorías conceptuales del DO?

¿Qué actitud expresamos nosotros ante esta problemática?

¿Qué papel podría tener nuestra asociación en este proceso necesario de cambio global y planetario?

Y otras…

miércoles, 8 de julio de 2015

COLOCAR AL EQUIPO, Por Eduardo Escobés a través de EMANA

Compartimos un enlace con la página web de EMANA, entidad dedicada a ofrecer y facilitar procesos de aprendizaje y formación que ayuden al desarrollo de las personas, equipos y organizaciones.

En esta ocasión nos parece interesante el post que le han publicado a nuestro compañero Eduardo Escobés sobre orientar la interacción dentro de los equipos de trabajo.

http://emana.net/colocar-al-equipo/

Gracias por compartilo con nosotros!

jueves, 25 de junio de 2015

DE MI NAVEGADOR DESACTUALIZADO Y EL COMPLEJO DEL ERIZO, por José Luis Mozo



Existen innumerables accidentes en carretera, me refiero concretamente cuando algunos vehículos atropellan motocicletas. Cuando después del accidente a las personas que conducían esos coches se les pregunta ¿qué pasó? Ellos responden que no lo vieron y es verdad no lo vieron...y tienen razón porque vemos las cosas que esperamos ver. Ellos esperaban ver coches y no motocicletas.

Esto explica bien el fenómeno de por qué tan a menudo nadie ve algo que, cuando es visto por primera vez, resulta evidente para todo el mundo. Al tiempo, también explica por qué a veces el ensimismamiento mental, la recreación incesante que hacemos de nuestros propios pensamientos, hace que pasen desapercibidos hechos que van construyendo una nueva realidad, un mundo paralelo que no existe al no hacerlo visible y consciente. Confundimos nuestra recreación interior con la visión de lo que sucede en el exterior.

El cerebro sólo es consciente o es capaz de ver aquello que considera posible. La única película que vemos es la que se proyecta en la pantalla de nuestro cerebro, un cerebro que no distingue entre la realidad exterior y la interior. La realidad construida es la realidad percibida.

Os cuento lo de mi navegador. El GPS de mi coche está desactualizado, estas vacaciones de Semana Santa estuvimos en Sevilla ( para los que no sean de esta ciudad, les cuento que existe una costumbre, ritual: es la de cambiar las direcciones de sentido sin sentido). El navegador no terminaba de acercarme al lugar al que quería ir. Hasta pasado un buen rato no le desconecté, pues seguía machacándonos "en la próxima rotonda gire a la derecha", lo peor es que durante demasiado tiempo yo continuaba haciéndole caso. Los viejos mapas que ya no sirven hay que desecharlos, pues hacerles caso puede llegar a ser contraproducente, aunque también es doloroso desprenderse de la única información de la que disponemos para llegar a un sitio y el peso de la incertidumbre es un estado de ansiedad nada agradable y perturbador.

La información siempre está condicionada emocionalmente por nuestra experiencia. Un nuevo mapa de la realidad, que hace aparecer nuevos caminos, golpea esa experiencia, y entonces nuestro apego por el viejo mapa se hace evidente, es el mapa que nos ha sido útil hasta aquí, y parece no importar que ya no responda a la realidad, por eso nos seguimos aferrando a él. En ese viejo mapa, las causas y los efectos estaban claros, y eso nos aporta seguridad; en el nuevo todo cambia, tanto las causas como su relación con los efectos. Finalmente, ponemos el nuevo mapa en cuarentena y mientras tanto seguimos navegando con nuestro querido y fiable viejo mapa. Sin embargo para nuestra sorpresa, la navegación se hace cada vez más turbulenta, más impredecible. También en el mundo de las organizaciones existe esta dualidad entre el mapa antiguo y el nuevo mapa.

Sin lugar a duda aparecerán acontecimientos inesperados, nuevos accidentes geográficos que no están en el viejo mapa y volveremos hacia él pidiéndole unas explicaciones que ya no puede dar. Quizá sea el momento de tomar una decisión y conocer qué es lo que realmente está sucediendo y olvidarnos de lo que debería suceder.

Porque el nuevo mapa de las organizaciones marca con claridad que el camino que tiene sentido es el camino de los intangibles, porque la confianza y la emoción sí tienen sentido, tienen todo el sentido. Somos convencidos por la razón, pero movidos por la emoción. Creo realmente que la mayoría de nuestras decisiones son puramente emocionales y que después las investimos de racionalidad para justificarlas. Y allí es cuando nuestro mapa comienza a romperse, y nos desesperamos, se nos deshace lentamente en las manos y la sensación de impotencia se acrecienta. Nuestro mapa estaba lleno de creencias, creencias que fuimos construyendo en nuestro día a día. Y una creencia es algo a lo que te aferras porque crees que es verdad, están arraigadas en nuestras mentes y costumbres, nos sirvieron como estrategias fiables. Y aquí la importancia de cuidar los pensamientos a los que nos aferramos, ya que ellos pueden determinar que esas creencias que generemos sean positivas o negativas para nosotros.

En el plano organizacional muchas veces estamos caminando en contra de nuestro propio crecimiento y desarrollo. Son tantos los miedos que nos acurrucamos, nos hacemos pequeños, casi como una bola y nos sujetamos las piernas para que nada nos golpee, los ojos están cerrados y contra el pecho. Finalmente en nuestra piel aparecen grandes púas. Es el complejo de erizo en las organizaciones que se muestra firme, rígido, infranqueable para ahuyentar la llamada del cambio, para ahuyentar la nueva imagen real, la necesidad de adaptación de nuestro espejo. Esas púas al contrario que en los erizos no sólo hacen daño y asustan a los agentes exteriores- díganse clientes, usuarios, proveedores- que pueden impactar en nuestra organización, lo que para la misma es un acontecimiento que impedirá su propia viabilidad. También esas púas pueden herir o retraer las iniciativas desde dentro, lo que irá apagando irremediablemente el potencial brillo de nuestros compañeros de travesía y una de dos o se terminan de apagar y se hacen pequeños o se marchan a brillar a otro sitio, si aún les hemos dejado esa capacidad.

Las organizaciones están condicionadas, llenas de malos hábitos y creencias que las limitan, estas se cultivan durante años de rutinas, por la cultura de la misma, por sus rituales, sus dirigentes, sus cuentas de explotación, por la sociedad, en definitiva por esa historia que se vive en ellas. Y estos acontecimientos están profundamente arraigados en el inconsciente de la organización.

Nosotros desde el paradigma del Desarrollo Organizacional creemos que las empresas (tanto si tienen ánimo de lucro o no) y las organizaciones poseen algunos atributos humanos y así he escrito esto, indistintamente hablando de organizaciones y de personas. En ninguna de las dos esferas dejamos de aplicar mapas conocidos a lo desconocido.

No dejemos que el Complejo de Erizo domine nuestras decisiones. Busquemos un punto concordante entre nuestras creencias, nuestras convicciones basadas en la experiencia y las nuevas oportunidades que la realidad nos ofrece. Abandonemos las cadenas limitantes encargadas de escribir por nosotros el futuro y demos oportunidades a las nuevas realidades.

Publicado en: www.asociaciondho.org